Editoriales Independientes dan cuenta de la variada oferta literaria de la zona y de la realidad de ser autónomo en las provincias.
Un rasgo característico de nuestro país es el centralismo, cualidad que provoca que las ofertas laborales, de estudios e incluso artísticas, se concentren en Santiago. Sin embargo, debemos reconocer que, sin quererlo, replicamos estas lógicas dentro de nuestras regiones. Y parece razonable, incluso, que las áreas urbanas más pobladas concentren servicios y oportunidades que no están en otras partes, lo que provoca que algunas ciudades queden a la sombra de las capitales regionales, por ejemplo.
Por eso no es de extrañar que en el Catálogo de Editoriales Región de Valparaíso 2019, realizado por el Plan Regional de la Lectura, la mayoría sea de la Ciudad Puerto y de Viña del Mar, las urbes más pobladas de la Quinta región. Obviamente esto no es intencional, y hay que entender que, tal como se ha venido mencionando, estas comunas permiten que exista una mayor cantidad de instancias que promuevan el proceso editorial.
En ella se contabilizan empresas como las que están bajo el alero de las cuatro casas de estudios tradicionales de la zona (Ediciones Universitarias de Valparaíso, de la PUCV; Editorial de la Universidad Técnica Federico Santa María; Puntángeles Sello Editorial, de la UPLA; y Editorial Universidad de Valparaíso), como también se enumeran editoriales independientes que ya se han hecho un nombre dentro del circuito literario porteño, como Emergencia Narrativa o Libros del Cardo Ediciones, por mencionar algunas.
La selección de este catálogo contó con una muestra final de 44 editoriales, donde el 68% pertenece al área Valparaíso-Viña del Mar, dejando solo 14 empresas de otras ciudades. Si quisiéramos profundizar un poco más, solamente 12 provienen de provincias que no son la de Valparaíso. Es por eso que en el presente reportaje conversamos con algunas editoriales oriundas de otras zonas, con una oferta literaria bastante diversa, para conocer sus experiencias, señalando, la gran mayoría de ellas, la necesidad de crear contenido literario en sus territorios.
Pezarbóreo Ediciones, Provincia de Los Andes
Creada en 2011 en la ciudad de Los Andes, y con un poco más de 20 publicaciones, Pezarbóreo Ediciones apuesta por la producción de cómics y novelas gráficas, recogiendo los intereses creativos de autores de la zona. Sebastián Castillo, Director y Editor de Pezarbóreo, afirma que “en un principio queríamos contar nuestras propias historias, definiendo qué, cómo y en qué formato llevar a cabo las distintas inquietudes que teníamos en ese instante, sin tener que intermediar con algún ente que pudiese condicionar nuestro trabajo por directrices ajenas”.
Sus obras podrían catalogarse, según Castillo, como cómics de autor: historias que beben de experiencias propias y terminan transformadas en relatos con una voz muy personal, tanto a nivel discursivo como estético. Sin embargo, las dificultades han existido en todo el trayecto recorrido hasta ahora, más que nada asociadas a tener que ir aprendiendo en el camino lo que es levantar un proyecto editorial, desde la estructura operativa hasta la forma de sistematizar el trabajo con los distintos autores que participan de ella.
“Nos especializamos en cómic, y el quehacer editorial es mucho más reducido que la literatura tradicional, y eso no varía en nuestra zona. En cuanto a la realidad creativa, existió una escena comiquera muy potente, con mucha identidad, siempre desde la vereda underground, la que hace muchos años desapareció, quedando solo algunos representantes de esa época”, agrega Castillo sobre la actualidad que se vive en Los Andes. Otra dificultad que destaca son las pocas instancias para mostrar sus publicaciones; si bien hay espacios que han intentado posicionarse en la provincia, son de nicho y llegan solo las personas que conocen más este tipo de literatura.
Actualmente, Pezarbóreo Ediciones busca consolidar las historias que están llevando en la actualidad, que son cinco grandes relatos que se están publicando en distintos formatos unitarios, y que quieren llevar a una versión de tomo. Además de tres nuevos proyectos que tienen presupuestado ver la luz durante el año, si la contingencia nacional lo permite.
Ediciones Queltehüe Rojo, Provincia de Quillota
Con base en la ciudad de Quillota, Ediciones Queltehüe Rojo lleva 20 publicaciones desde que partió en 2011. Su director, Julio Jeraldino, comenta que “siendo escritores teníamos anhelos muy intensos de publicar nuestros escritos y se presentaron muchas dificultades, con algunos intentos fallidos en editoriales tradicionales. De aquí surge la convicción en nosotros mismos como autores de crear una editorial que diera cabida a la creación independiente”.
Su línea editorial abarca múltiples formas de producción, ya que fueron las mismas vinculaciones de los escritores con sus obras y actividades propias las que le fueron dando su orientación, donde se incluye desde la narrativa, la poesía, el ensayo, la filosofía o la educación. En cuanto a la realidad de la zona, comenta que “existía una creación literaria muy variada y dispersa, algunas de forma incipiente, las cuales se han ido desarrollando y en alguna medida concentrando. Todas ellas carecían de un proceso editorial”. Asimismo, afirma que este derrotero ha tenido hartas complejidades, por lo que el proceso no ha estado exento de dificultades.
Para Julio Jeraldino, el futuro de Queltehüe Rojo está en hacer nuevas presentaciones para el público, ya que se encuentran evaluando constantemente sus próximos pasos y viendo proyectos de distinta índole y formatos a los que les darán forma, considerando al autor como su principal impulsor.

Ginecosofía, Provincia de San Felipe de Aconcagua
La editorial es el resultado último del proyecto Ginecosofía, que nace en 2009 con la realización de fanzines y la utilización de internet para promover información sobre la salud sexual de las mujeres, la utilización de plantas medicinales y de la autogestión de la salud desde una perspectiva feminista. Así lo señala Pabla Pérez San Martín, miembro del Colectivo Ginecosofía, quien comenta que recién el 2015 nace como editorial, debido a las temáticas propias de la burocracia, “un poco por las exigencias del sistema, de los topes sobre cómo distribuir un libro, cómo llevar una librería, una facturación”.
Ubicada hace seis años en la comuna de Putaendo, Pérez San Martín señala que, al ser una ciudad muy pequeña, no sabe de la historia editorial que los antecede ni de otras producciones locales, más allá de un grupo de escritores y payadores que se autoedita. “No tiene mucho impacto al menos donde vivimos, lo tiene más en términos humanos, cotidianos, en otro tipo de relaciones que en el hecho de la editorial misma. Sobre todo por esta era global, que moviliza todo por internet”. Comenta que sus libros se comercializan por esta vía, destacando que se venden más fuera de territorio nacional que dentro de nuestras fronteras.
Hasta el momento han publicado seis libros, siendo el último título Cómo Mejorar tu Ciclo Menstrual (2020), de la médica neozelandesa Lara Briden. Actualmente se encuentran trabajando con la poesía transfeminista de Susy Shock y prontas a lanzar una colección de fanzines que se podrán descargar desde su página web.
Akanni Ediciones, Provincia de San Antonio
Al ver las pocas posibilidades de publicar sus trabajos, y la falta de gestión en editoriales más grandes, el proyecto de dos ilustradoras, instaurado en Isla Negra, en el sur de la comuna de El Quisco, vio sus frutos el año pasado con la creación de Akanni Ediciones. Esta editorial independiente, enfocada en temas relacionados al vínculo, patrimonio y ecología, se dedican, además, a gestionar los trabajos de los autores como ilustradores, con el fin que puedan generar más ingresos y no solo el 10% de derecho de autor.
Su línea editorial, según Francisca Bravo y Alejandra Chomali, “no está cerrada a una edad en específico, ya que es el vínculo lo que queremos rescatar. Hablamos de integración, de alzheimer, de la importancia de las relaciones, el duelo, la creación literaria, el cuidado del medio ambiente. Todo desde el formato de libros y juegos Ilustrados”. Ambas señalan que su proceso editorial “ha sido complejo debido a que todo ha sido autogestionado, sin recibir aportes fiscales, lo que nos ha motivado a impulsar los diferentes canales de ventas y formas de poder publicar nuestros títulos”.
Ya que ambas se encuentran trabajando en Santiago de forma paralela a la editorial, han realizado el cambio de domicilio hacia la capital. De cara al futuro, Bravo y Chomali comentan que buscan consolidar su proyecto, que sea sustentable en el tiempo, poder sacar nuevos títulos, llegar a los colegios, trabajar la inclusión, y sensibilizar a la población, ya que creen que estos espacios se encuentran perdidos, además de asistir a las ferias nacionales como internacionales para ampliar la proyección de Akkani Ediciones.
Kálei Editora, Provincia de Valparaíso
Moviéndose entre Concón y Santiago se encuentra Kálei Editora, proyecto de Alejandra Zúñiga y Felipe Aichele, que nace en 2018 con la idea de reeditar y reinsertar en el mercado chileno la figura de René Vergara, autor con el cual definieron el foco de la editorial: narrativa policial, asegurando que, salvo la figura de Ramón Díaz Eterovic, este género se encontraba relativamente ausente en la escena local.
En cuanto al diseño de las cuatro publicaciones que han lanzado desde entonces, y que se basan en las novelas policiales de antaño, señalan que “echábamos de menos el libro de bolsillo que circulaba muchísimo hace medio siglo. Algunas de esas ediciones eran muy cuidadas y, sin embargo, eran asequibles y amables desde el punto de vista ergonómico”.
Al comenzar tenían claro que presentarse como editores era un salto al vacío muy grande, pero que en sus primeros ejercicios asumieron un resultado de suma cero, donde no perder ya es ganar, y hasta el momento lo han logrado. “El público al que apuntábamos ha recibido bastante bien nuestra propuesta, e incluso logramos ser parte del catálogo de las bibliotecas públicas”, finalizan.
Actualmente están trabajando en recopilar los cuentos de René Vergara aparecidos en revistas policiales de los años cincuenta, además de incorporar el lenguaje gráfico de la prensa amarilla de mediados del siglo XX en sus ediciones. Están pronto a publicar la primera novela de un autor inédito, ambientada en el conurbano Valparaíso-Viña del Mar de esta década.

Ediciones Barrancas, Provincia de Marga Marga
Creada en San Antonio el 2011, pero con sede actual la ciudad de Villa Alemana, Ediciones Barrancas cuenta con un catálogo de 25 publicaciones a la fecha, con una línea editorial que atravesada por la idea de literatura local, o producción literaria de autores locales. Desde la poesía hasta la narrativa de provincia, pasando por la Historia Global Marítima y los plaquets. Rafael Sarmiento, director de Ediciones Barrancas, comenta que esta “nace en respuesta a la necesidad de publicar, y por tanto darle soporte y valor a las productividades literarias locales, de provincia, y en este caso de comunas de la Región de Valparaíso”.
En ese sentido, el catálogo de la editorial muestra del trabajo literario de escritores principalmente emergentes, adscritos a nuestra zona geográfica, pero también a profesionales, con un poco más de recorrido. “Más que asumir una línea editorial en cuanto a lo temático, genérico, social, político y/o estético, nos importa valorizar lo local, lo identitario territorial, el patrimonio escritural de nuestras comunas”, afirma el director y escritor de Ediciones Barrancas.
Sarmiento señala que, si bien es difícil vender libros y más de autores desconocidos, “se ha ido consolidando en los últimos años una suerte de tejido, de red de editoriales y autores independientes, lo que sumado al circuito de ferias del libro realizadas en varias comunas de la región, los eventos de lanzamiento de las obras y el trabajo de difusión en redes sociales, está permitiendo un desarrollo, acotado, pero desarrollo al fin de estas experiencias de producción editorial”.
Ediciones Barrancas busca consolidarse como sello editorial independiente y como emprendimiento de carácter local, además de mejorar sus estándares de producción editorial, la capacidad de venta y distribución de sus publicaciones, y aumentar su catálogo literario, según cuenta Rafael Sarmiento.

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